"Dicen que solo lo usas una vez,
pero eso nunca ha sido verdad."
Lo usas en los días previos.
Lo usas el día de tu boda, cuando todo se vuelve real.
Vive en los adelantos que te envían en los días siguientes.
Lo usas de nuevo cuando tu dulce niña lo descubre colgado en el armario.
Lo usas en las viejas fotos de boda que tus bisnietos guardan como tesoros.
Lo usas más de un día, lo usas para siempre: en las historias, en las fotografías y en los corazones de las personas que más te quieren.